El Ayuntamiento de Madrid, es decir el señor Gallardón, censuró los carteles publicitarios de la película “Diario de una ninfómana” por considerarlo provocativo y de dudosa legalidad.
No es mi intención hablar de la película promocionada, tan sólo enseñarles el cartel vedado a las marquesinas e intercambiadores del transporte público.
Ahora bien, hace pocos días las Nuevas Generaciones del PP denunciaron la situación a la que se ven abocados los jóvenes gracias a la “incapacidad” del Gobierno frente a la crisis. He aquí el cartel distribuido y pegado en marquesitas e intercambiadores del transporte público.
La observación está sobre la mesa, el debate está abierto, el que quiera que se exprese.